Una cosa está clara.
Hasta aquí, todos conformes.
Según van creciendo nuestros hijos debemos introducir elementos para que sean cada vez menos frágiles.
Si no haces eso, puede que estés fallando.
Pero no puedes soltarlo solo en medio del bosque.
Antes de hacerlo debe saber en lo más profundo de su ser, que le quieres. Y que si le pasa algo, tú estarás ahí, para protegerlo en la medida de lo posible y con todas tus fuerzas.
Si lo trasladas a los negocios casi todo el mundo monta negocios
frágiles.
Y en vez de hacerlos fuertes, los hace más
frágiles con el tiempo.
Y eso se debe principalmente
a la enorme dependencia de elementos que ellos jamás podrán
controlar.
Hacer un negocio antifrágil fue mi obsesión
desde que empecé en todo esto.
Y de lo que no me cabe
ninguna duda, es de que un negocio debe ser antifragil.
Como
la autoestima de toda persona.
Esto significa que usted y su negocio se vuelven más fuertes a
través de la adversidad, los errores, los factores estresantes y los
desafíos que se le presentan.
Significa que tiene la agilidad, la adaptabilidad y la voluntad de experimentar que le permite convertir los obstáculos en oportunidades de crecimiento.
Solo tienes dos opciones: quedarte quieto y esperar a que la tormenta se avecine o aprovechar la dificultad y hacer que los desafíos trabajaran a su favor.
para descubrir cómo convertir tu negocio antifragil dejame tu email aquí abajo y todos los días aprendes algo nuevo para tu negocio.